Calabazar de La Habana, El libro.

    555958_10202218873463905_253102038_n  La  mirada como su envoltura, son las primeras herramientas que labran el surco, plantan caminos, enlazan  con creses la roca bruta que forma el joven  edificio, su resistencia y ruina,  historia  anudada pidiendo rescate. Camina su generación, tres y cuatro siguientes, etc., y los ojos en su totalidad se clavan al joven edificio, a sus penurias, no a los siguientes procesos inaceptables por la rueda de vida. La metamorfosis de piedras en cúspides cinceladas retorna como el hombre a su lugar de origen y formas,   desatando sus vestigios la total estampida de aquellas miradas halagadoras y cómplices que ahora se retiran al barro que reclama todas las cosas, entonces su fantasma queda solo donde la niebla duerme la más prolongada de sus siestas, allí donde roca, hierva y hombre experimentan al unísonos la textura inexorable de la real igualdad, quietud que vibra incontables misterios, desiertos y juntos,    solos en espera del gran benefactor de las formas invisibles “El historiador”.  

      Yo  nací en este cumulo de elementos que conformaron un nombre colectivo, uno de sus tantos días, observando algunas de sus décadas irreformables, y allí; tras diversas callejuelas heridas “El historiador”, reagrupando el rompecabezas que raptado por el transcurso a lo invisible accedió a la magia de las arqueologías, a la caricia del sonido grafico que como nota clave compone alfa y omega. Ya la ruleta topó con los topes de ruinas e historia, y a la mitad de mi vida reviso y edito la gran obra investigativa del maestro “Eduardo Milian Bernal”  honorable pensador que ejemplariza con sus pisadas la posibilidad palpable de lo intangible. Le vi justo en mi elección de senderos selectos, en una ruta selecta y aunque la selección no cuente  con la mayoría de las congregaciones, nunca imaginé que tendría el honor de  prologar tan exquisita investigación del  admirado maestro.casa gomez

     Calabazar de la Habana, es la  magna investigación arqueológica, cultural, política y social de este pueblo capitalino. Hoy es la realidad de todo el esfuerzo dedicado a un sueño, un escenario   que esconde sus estampas coloridas detrás del más elevado de los muros. Muchas realidades siguen ocultas tras el paso arrasador de los años, pero solo un valiente de bolígrafos y corazón es capaz de enfrentar tal reto, tal encomienda entre opiniones y obstáculos ríspidos. El maestro Bernal: es sin dudas una elección del destino que a su vez, también elige y determina con dedicación y ejemplos magistrales, “ junto al tiempo y a veces en contra”, mantiene la solidez, la investigación y análisis de fragmentos a componer, sin dudas el ejemplo de las exploraciones calabazareñas , modelo construido a cada paso y cada gota de sudor. Toda una considerable  obra de pesquisas históricas acompaña el cuño de este escudriñador incansable, también un camino solido por donde transitamos todos los que admiramos su calado alquímico. Tengo el criterio (fundamentado en el hecho), que hoy prologo y edito uno de los grandes resultados de este alquimista persistente, una obra que honrará también a cada coterráneo, a cada hogar en donde se hereda por flor consanguínea la hospitalidad del café caliente.scan-072 - Copy (3)la bandera - Copy - Copy - Copy - Copy - Copy - Copy

 Tras  cada página podremos inhalar el lechón de taburetes y palmas, la humedad armónica del Almendares en su crecida más estrepitosa, la guitarra, el poema, un grito mambí y aires de libertad. En cada ladrillo adentra un susurro de hogar, el sonido de las madres y platos, lluvia, estruendo, la estigma del recuerdo, pero al final: “Todos” ante un legado que incita al agradecimiento unánime y futuro constructivo. “Gracias Amigo mío” por aportar un puente más al paradiso extraviado de los manantiales y la caña brava, (gracias es también la voz de los que abonan nuestros campos).

        Por La Vida: Rubén Alejandro de los Santos

Pintor Surrealista y Poeta Cubano.img154img115586

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